El café chai latte es una bebida que combina espresso, leche y especias tipo chai, como canela, cardamomo, jengibre, clavo y pimienta. A diferencia del chai latte clásico, aquí el café aporta intensidad y un punto tostado que equilibra el dulzor de la leche.
Para prepararlo en casa no hace falta complicarse: puedes usar una mezcla chai ya preparada o infusionar las especias en leche, añadir un espresso y ajustar el dulzor al final. El resultado debe ser aromático, cremoso y con sabor a café, no solo a bebida especiada.
¿Qué es un café chai latte?
El café chai latte es una versión moderna del tradicional «masala chai» indio. Originalmente, esta bebida se prepara con té negro, especias y leche. La versión latte occidental añade espuma de leche y, al incorporar espresso, se convierte en el café chai latte: una fusión entre dos culturas cafeteras.
Es importante no confundirlo con el chai latte clásico (sin café) o con el café con leche especiado. El equilibrio entre el amargor del espresso y la dulzura especiada del chai es lo que lo hace especial.
Ingredientes clave del café chai latte
Para una taza necesitas un espresso, 180-220 ml de leche, una mezcla chai o especias, y un endulzante opcional. La canela y el jengibre son la base más reconocible.
Si usas bebida vegetal, las versiones barista de avena o soja suelen dar mejor textura que las bebidas demasiado acuosas.
- Té negro: la base tradicional. Opta por Assam o Ceylán para un sabor más robusto.
- Especias: canela, cardamomo, jengibre, clavo y pimienta negra son esenciales. Puedes usar una mezcla comercial o hacerla en casa.
- Café espresso: de tueste medio, 100% arábica para no opacar el chai.
- Leche: entera para un sabor clásico, o vegetal (avena, almendra) para versiones ligeras o veganas.
- Endulzante: miel, sirope de arce o simplemente el dulzor natural de la leche y las especias.
Beneficios y momento ideal para tomarlo
El café chai latte es perfecto para quienes buscan energía sin renunciar al placer de un sabor complejo y envolvente. Las especias aportan propiedades digestivas y antiinflamatorias, mientras que el café estimula sin llegar al nerviosismo de otros formatos más fuertes.

Ideal para tardes frías, como pausa reconfortante, o incluso como bebida social en casa.
Version fria
Para un café chai latte frío, enfría la leche especiada, llena un vaso con hielo y añade primero la leche y después el espresso.
Conviene usar un espresso intenso o café concentrado para que el hielo no deje la bebida demasiado suave.